Parece una frivolidad empezar cualquier cosa en 2020 que no trate sobre la pandemia. Qué le vamos a hacer, vivimos «tiempos interesantes», como dicen que dice la maldición china, y todo se convierte en diarios del confinamiento, autoanálisis y profecías de todos los colores. Cómo me afecta, cómo te afecta, cómo le afecta… Sabemos que lo sensato es dejar el balance para cuando tengamos algo de perspectiva y podamos mirar todo esto desde fuera, pero hoy por hoy, después de haber presentado libros en Youtube y haber brindado con la familia por Zoom, ha quedado claro que el mundo virtual no es una alternativa a la vida real, sino parte de ella.

Puede parecer que es momento de encerrarse en los cuarteles de invierno hasta que escampe. A mí me lo parece muchas veces al día. Otras, en cambio, pienso que no se trata de parar, sino sólo de evitar en lo posible desplazamientos, aglomeraciones y (¡ay!) emborracharse con los amigos. Pero, a falta del contacto cercano, siempre nos quedará Internet, que no deja de ser un montón de personas comunicándose entre sí. ¿Por qué no empezar algo desde aquí, ahora más que nunca?

Luego está la cuestión de hacer precisamente un blog. Ya sonaba trasnochado en 2019, casi olvidado en el mismo saco que los disquetes o los telegramas. Al menos eso pensaba yo, hasta que dediqué tiempo a echar un vistazo y encontré todo un mundo de lectores, escritores, editores o libreros que se mueve por estos barrios, vivo y bullicioso, animado, creativo y estimulante. Tanto que incluso me produce un poquito de pudor pensar que pueda aportar algo. ¿O será el síndrome de la impostora, siempre al acecho? El tiempo lo dirá. Y mientras lo dice, me dedicaré a participar con entusiasmo en esta fiesta.

Y ahora, después de este punto y aparte, tocaría explicar de qué va a tratar este blog nuevecito, reluciente y… Vacío. Confieso que no me atrevo. Lo único que está claro es que vamos a tocar a varias manos y que las melodías, aunque armonicen, serán necesariamente distintas. La idea inicial que nos une es tratar cualquier tema que nos parezca interesante para los escritores, tanto los que ya lo son como los que quieren llegar a serlo, pero eso es tan amplio que lo abarca todo y, precisamente por eso, no significa gran cosa. Si nos acompañas, veremos juntos lo que nos va trayendo el camino.

Respetemos la etiqueta, al menos el primer día, y empecemos con la fórmula clásica:

Hola, mundo. Aquí estamos, mundo.

 


Imagen: fragmento de foto de World Maps para StockSnap